Un número primo es un número natural mayor que 1 que solo tiene dos divisores exactos: el 1 y él mismo. Esto significa que no se puede dividir de forma exacta entre ningún otro número. Por ejemplo, 7 es primo porque solo se divide entre 1 y 7. En cambio, 8 no es primo porque además se divide entre 2 y 4; a los números como el 8 se les llama números compuestos.
Los primeros números primos
Los primeros números primos son: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23 y 29. Hay un detalle curioso: el 2 es el único número primo par, porque todos los demás números pares se pueden dividir entre 2 y por eso dejan de ser primos. El número 1 no se considera primo, porque solo tiene un divisor (él mismo). Una forma sencilla de comprobar si un número es primo es intentar dividirlo entre los números más pequeños: si ninguno lo divide exactamente, es primo.
¿Por qué son importantes los números primos para los niños?
Los números primos son como los "ladrillos" de las matemáticas: cualquier número entero se puede construir multiplicando números primos, algo que se llama descomposición en factores primos. Este concepto se aprende en primaria y es la base para calcular el mínimo común múltiplo y para simplificar fracciones. Además, los números primos se usan hoy para proteger la información en internet: las contraseñas y los pagos en línea funcionan gracias a números primos muy grandes.
Un dato asombroso: los números primos son infinitos. El matemático griego Euclides lo demostró hace más de 2.000 años. ¿Quieres que tu hijo descubra las matemáticas de forma divertida? Reserva una masterclass gratis con Algonova.

