Una constante es un valor fijo que no cambia durante la ejecución de un programa; es lo opuesto a una variable, cuyo contenido sí puede modificarse. Sirve para guardar datos que deben permanecer iguales de principio a fin —como el número π, la cantidad de días de la semana o el nombre de un juego— y así evitar que se alteren por error mientras el programa funciona.
Constante vs Variable
La diferencia es sencilla: una variable es como una caja con etiqueta en la que puedes cambiar lo que guardas dentro; una constante es una caja sellada que siempre contiene lo mismo. En Python, las constantes se escriben en mayúsculas por convención, para avisar al programador “no me cambies”:
PI = 3.14
radio = 5
area = PI * radio * radio
Aquí radio es una variable —puede valer 5, 10 o cualquier número en cada cálculo—, pero PI siempre vale 3.14. En Scratch no existe una constante formal, así que los niños crean una variable y simplemente deciden no cambiarla nunca. Dato concreto: en lenguajes como C++ o JavaScript, intentar modificar una constante declarada con const provoca un error inmediato, lo que ayuda a atrapar fallos antes de que crezcan.
Por Qué Importa para los Niños
Distinguir entre constante y variable enseña a los niños a organizar la información y a decidir qué datos deben protegerse y cuáles pueden cambiar. Es uno de los primeros conceptos que se practican en los cursos de programación Algonova, y se entiende mejor después de saber qué es una variable.
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